sábado, 11 de junio de 2011

Cómo será el mundo de tus hijos (Tres mil años AC)


“El futuro del mundo pende de los niños que van a la escuela”

El Talmud

Cómo será el mundo de tus hijos (Tres mil años AC)


Los documentos escritos más antiguos del mundo fueron descubiertos en la antigua ciudad de Uruk, formando un conjunto de más de mil tablillas y entre esos escritos aparecieron listas de palabras para que se aprendieran de memoria, de esto hace casi cinco mil años. En la antigua cuna de la humanidad ya existían escuelas.

Aquella civilización pensaba y construía su mundo exactamente como nosotros 50 siglos después, sólo tenían el arado, la rueda, y manejaban rudimentariamente los metales, pero su esquema de pensamiento es tan similar que tal vez valdría la pena meter las narices en su mundo para reconocernos a nosotros mismos.

Samuel Noah Kramer en su libro la Historia Comienza en Sumer, nos abre la puerta a su tiempo al narrarnos lo que encontró a su paso por aquella primera civilización humana.


Durante las excavaciones en lo que actualmente es Irak se descubrieron bibliotecas completas en tablillas de barro, mismas que nos llegaron gracias a los trabajo de Kramer, que no solamente las recopiló y las clasificó, sino que en muchos casos el mismo las tradujo, estas tablillas muestran que existía toda una organización del sistema educativo y de sus métodos pedagógicos, se sabe que los niños de aquella lejana primera civilización humana tenían “deberes” que cumplir.

Era un sistema bien planeado, ya que esos alumnos, futuros escribas, eran destinados una parte para el sector público y otros a la vida mercantil de la nación.

Esto es un caso extraordinario porque estamos hablando de la primera civilización humana conocida y su organización corresponde a la misma lógica que la nuestra, más aun si consideramos que por muchos pasajes de la historia estos conceptos se perdieron y que no siguieron una línea continua.

Aquella escuela no consistía en copiar y repetir, era también un lugar de composición de obras nuevas, ¿Cómo se verían aquellas escuelas?.

Jovencitos con su ropajes blancos, sentados en bancos de madera, escribiendo sobre arcilla blanda, aquellos signos cuneiformes que hoy nos resultan tan fascinantes, esto en un mundo que tan rudimentario, tan básico, de casas de barro, pisos de tierra, cielos azules y  tan lleno de sorpresas y magia para aquella primera organización  humana.

Fue la necesidad de contar los animales, lo que los llevó a desarrollar la escritura, porque el primer sistema escrito fue pensado para eso, llevar el control de los animales.

Increíble pensar que ya existieran eruditos y hombres de ciencia, con conocimientos en todas las formas del saber en aquellos remotos tiempos y así escribían sobre botánica, teología, zoología, mineralogía, geografía, matemáticas, gramática y lingüística.

Era el origen de un mundo donde el saber estaba ligado a la vida de todos los días, la tierra, el mar, las lluvias o el comercio, una forma de vivir tal vez muy lenta para nosotros, pero que nos refleja el por qué surge la necesidad del saber humano.

Distancias que ahora en un avión nos toman una hora, en aquellos días tomaban semanas y sin embargo, su saber permitía tener control sobre bastos territorios, comunicación, organización social, y un idioma común, aun ante la bastedad de un territorio.

Cuesta trabajo imaginar que su mundo estaba vivo, tan vivo como el nuestro, lleno de formas y colores, de olor a pan de los hornos, y del bullicio de los hombres en sus labores de comercio y con sus animales.

Lejos, muy lejos de aquellos viejos conceptos escolares que situaban a esta sociedad en una fecha y con una imagen dibujada en una estampa, omitiendo su verdadero valor humano, sus sueños, sus esperanzas, así como los ojitos asombrados de los niños ante el mundo adulto, y los milagros de la naturaleza, tal como podría ser hoy mismo.

La enseñanza no era obligatoria ni general, y la mayoría de los estudiantes provenían de familias acomodadas, ya que para los pobres era difícil soportar el gasto y el tiempo del aprendizaje.

Según está registrado en las tablillas donde está asentado el nombre del escriba, de su padre y del cargo que ocupaba en la ciudad,  y sí todos provenían de las familias más ricas de las comunidades urbanas de aquel tiempo.

¿Cómo eran esas escuelas?

A la cabeza de la escuela se hallaba el ummia, el “especialista”, “el profesor”, a quien se le daba el titulo de “padre de la escuela”. 

Al profesor auxiliar se le designaba como “el gran hermano”, y a los alumnos se les llamaba “hijos de la escuela”. 

El papel del profesor auxiliar era caligrafiar las tabletas que luego los alumnos volverían a copiar; el maestro auxiliar debía entonces examinar las copias y hacer recitar a los niños aquello que tenían que aprender de memoria.

Existían el profesor de dibujo, el de sumerio y no podían faltar los encargados de cuidar la asistencia y el orden, por supuesto que no había tanto problema si algún niño se hacía merecedor de una buena sesión con el látigo, guardián seguro de la disciplina escolar.

En cuanto a los programas sabemos que estaban divididos en dos partes o secciones principales, la primera daba importancia al aspecto científico y mnemotécnico y la segunda al tipo más literario y creativo.

¿Cómo era la vida del estudiante?

Existe un ensayo, que Samuel Noah Kramer describe como uno de los más humanos, de entre los que han salido a la luz en aquella tierras y que habla de un estudiante, cuya vida no es tan distinta a la de los chicos del siglo XXI, el estudiante en cuestión teme llegar tarde a la escuela y ser castigado por el profesor, y desde que se despierta se apura y apura a la madre para que le tenga listo el desayuno y salir a la escuela.

En este ensayo un profesor comienza con una pregunta directa al alumno

-“¿Dónde has ido desde tu más tierna infancia?”
-El muchacho responde “He ido a la escuela.”
-El autor insiste “¿Qué has hecho en la escuela?” “He recitado mi tablilla, he desayunado, he preparado mi nueva tablilla, la he llenado de escritura, la he terminado; después he iniciado mi recitación y por la tarde, me han indicado mi ejercicio de escritura. Al terminar la clase he ido a mi casa, he entrado en ella, y me he encontrado con mi padre que estaba sentado. He hablado a mi padre de mi ejercicio de escritura, después le he recitado mi tablilla, y mi padre ha quedado muy contento…

Cuando me he despertado, al día siguiente, por la mañana, muy temprano me he vuelto hacia mi madre y le he dicho “Dame mi desayuno, que tengo que ir a la escuela” Mi madre me ha dado dos panecillos y yo me he ido a la escuela. En la escuela, el vigilante de turno me ha dicho “¿Por qué has llegado tarde?” Asustado y con el corazón palpitante, he ido al encuentro de mi maestro y le he hecho una respetuosa reverencia.”

Pero no se salvó de los latigazos según consta en el texto, porque luego se levantó en la clase y otros más por haber charlado en la misma, rematando con otros más por no haber hecho bien su tarea.

Siendo algo duro para el chico, al volver a casa le insinuó a su padre sobre la conveniencia de ”suavizar” al maestro invitándolo a comer a casa y por supuesto, a través de algunos regalos.

¿Qué sucedió después? El padre invitó al maestro a la casa, lo atendió a cuerpo de rey, le regaló un anillo y el alumno colmó de atenciones al profesor, demostrando todo lo que había aprendido en la escuela. Al final el profesor halaga al alumno, le desea suerte y reconoce en él todas las virtudes que lo llevarán al éxito.

Nada parece haber cambiado cincuenta y un siglos más tarde.

Existe otro pasaje que en su libro, Kramer titula como el primer gamberro o delincuente juvenil y que dice así, “El padre empieza a interrogar al hijo:

-      ¿Adónde has ido?
-      A ninguna parte
-      Si es verdad qué___ o has ido a ninguna parte, ¿por qué te quedas aquí como un golfo sin hacer nada? Anda, vete a la escuela, preséntate al___ , recita tu lección; abre tu mochila, graba tu tablilla y deja que tu___  caligrafíe tu tablilla nueva. Cuando hayas terminado tu tarea y se la hayas enseñado a tu vigilante, vuelve acá, sin rezagarte por la calle. ¿Has entendido bien lo que te he dicho?
-      Si. Si quieres lo repetiré.
-      Pues ya puede repetírmelo.
-      Te lo voy a repetir.
-      Di.
-      Ya te lo diré.
-      Pues dilo ya.”

El chico repite lo dicho por su padre y este le dice de nuevo “Sé hombre, caramba. No pierdas el tiempo en el jardín público ni vagabundees por las calles. Cuando vayas por la calle no mires a tu alrededor. Sé sumiso y da muestras a tu monitor que le temes. Si le das muestras de estar aterrorizado estará contento de ti.”

(Siguen unas 15 líneas destruidas.)

“¿Crees que llegarás al éxito, tú que te arrastras por los jardines públicos? Piensa en las generaciones de antaño, frecuenta la escuela y sacarás gran provecho. Piensa en las generaciones de antaño, hijo mío, infórmate de ellas.”

Es fascinante ver como el padre, tal como ahora sucede se desespera y más adelante ya con dolor y coraje recrimina al joven su irresponsabilidad y le expresa lo siguiente “En mi vida te he ordenado que llevaras varas al juncal. En toda tu vida has tocado siquiera las brazadas de juntos que los adolescentes y los niños transportan…. Nunca te he hecho trabajar el campo….jamás te he dicho ve a trabajar para mantenerme…..tú solo eres hombre cuando quieres llevarme la contra, pero comparado con ellos no tienes nada de hombre….ellos son hijos de padres que hacen trabajar a sus hijos, pero yo…no  te hice trabajar como ellos.”

Hoy Sumeria es un mundo olvidado, perdido en las arenas de Iraq, no pudo a pesar de su organización preservarse como una nación al futuro, le sucedería Babilonia y más cercano a nuestro tiempo a Persia, sin embargo, su legado nos hace comprender ese sentido humano del progreso, del bienestar, del amor a los hijos que parece ser parte de nuestra especie, la educación y su importancia, el desarrollo con los ojos puestos en el porvenir.

Si observamos con cuidado, ese mundo es tan similar al que como padre vives con tus hijos, las mismas preocupaciones, los mismos sueños, y el compromiso con el futuro, sin embargo, algo ha cambiado, en el mundo de tus hijos todo es muy rápido y ellos por primera vez en la historia de la humanidad tienen más información que tú, comprenden cosas que tú no has imaginado, su mundo es más amplio en todos los sentidos al tuyo, pero ellos están tan lejos de ti, como jamás lo han estado otras generaciones. 

Tú ya no eres el modelo.

Son la primer generación en la historia que carecen de un referente para lo que están viviendo y es la única que necesitará que sus padres tengan que reaprender para poderlos apoyar y descubrir juntos un futuro que aparece como fantástico y lleno de posibilidades, pero que exige que sus padres vayan a su lado.

Este es el mundo de tus hijos, ya tienen lo mejor de siglo XXI, ahora falta darles los mejor que toda la historia humana a forjado para ellos y que es el amor, el cuidado, la atención, la cercanía, el contacto humano y el orgullo de ser quienes son, con una historia, un pasado como grupo, como familia, como individuos, en pocas palabras, con un sentido de pertenencia.






La Revolución del Pensamiento

Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Federico II (1712-1786) Emperador de Prusia.

El mundo de tus hijos se presenta ante tus ojos como un lugar fascinante, lleno de oportunidades, de tecnología que parece más de un juego que parte de la realidad con la que realizarán sus vidas.

Las distancias desaparecen, las comunicaciones se vuelven inmediatas, las tecnologías del conocimiento hacen que la información revolucione el mundo y sus tendencias a cada instante, no sucede algo en alguna parte del mundo cuando ya hay una repercusión en el resto.

Nada pasa invisible a la sociedad del mundo de tus hijos, no importa si sucede en China, en Australia, en Argentina o en Groenlandia, las fotografías, las voces, las reacciones surgen y brotan de un lado al otro del mundo.

No hay rostros anónimos, todo mundo está en todos lados, todo mundo conoce a una persona en algún país que hasta hace poco sus padres o abuelos ignoraban de su existencia.


Nada que se diga o se exprese causa sorpresa, maquinas que parecen sacadas de la ficción, chips que salvan vidas, periódicos electrónicos, materiales ultraligeros, lectores del pensamiento que ejecutan tareas como mover sillas de ruedas, hacer llamadas telefónicas sin que se necesite hablar, o cambiar el canal a la televisión; teléfonos cada vez más ligeros y con funcionalidades que hacen el mundo pequeño al tenerlo todo en la palma de la mano.

El mundo de tus hijos cambia ante tus ojos que no alcanzan a comprender el potencial de dichos cambios y piensas que la inercia de los mismos es similar a la que tú viviste y no es así.

El mundo está no en una brecha generacional, vive una revolución histórica, y para comprender esto es necesario comprender como surgen estas.

Hace no más de cinco mil años, apareció probablemente la escritura en lo que actualmente es Irak, la antigua Sumeria, pero para que eso sucediera tuvieron que pasar por lo menos cuatro mil años en lo que el hombre se asentó y se volvió sedentario, en lo que organizó su vida y se dio cuenta que tenía que registrar de alguna manera lo que pasaba a su alrededor, así que para controlar el número de animales que tenía en sus corrales inventó la escritura, y así fue lo primero que aprendió a escribir fueron los números.

Luego no muchas cosas cambiaron tan rápido, se mejoró el arado, los carros de guerra egipcios tres mil años después serían una gran revolución, hasta la llegada de Grecia y Roma, en el siglo XV DC la imprenta de Gutemberg revolucionó el mundo de su época, pero la primera gran revolución del pensamiento llegó hasta el siglo XVIII, con la revolución industrial, habrían pasado casi cinco mil años desde que se escribieron las primeras tablillas en arcilla en Uruk, la segunda revolución del pensamiento fue en 1900, la llegada del petróleo y la electricidad cambiaron el mundo, el teléfono, la luz, la producción en serie, la aviación, los transportes públicos, la agricultura, todo inició su camino sin retorno a la vorágine de los cambios, en 1950, con el transistor llega la tercera revolución industrial, y de cinco mil años, pasamos a ciento cincuenta años, y luego a sólo cincuenta años, el mundo se transformaba, los viajes a la luna, los satélites, la televisión madura, las computadoras y llegó la cuarta revolución en 1990, la del pensamiento, donde las ideas tienen más valor que las fábricas, surge la Internet, la telefonía celular, y se buscan alternativas más limpias de energía.
A partir de 1995 cada cinco años sucede un fenómeno similar, el primero tardó cinco mil años, en el 2020 tomará 72 días, en este 2011 tarda tres años.

Algo cambia bajo tus píes y no lo has notado, ya no te alcanza la velocidad para seguir los cambios que suceden en el mundo de tus hijos.

La escuela ya no es lo que era, desde Sumeria hasta nuestros días el profesor tenía un poder, un liderazgo, una autoridad casi incuestionable, hoy hablamos de la educación 2.0 donde la interactividad, el intercambio de ideas fluye de arriba a bajo, de un lado  a otro y los referentes y las ideas se contrastan, los conceptos no son más únicos, son diversos, los niños piensan, analizan y deciden, siendo precisamente la reflexión el proceso en el que más invierte el cerebro por la complejidad de reconectar y asociar, el mundo de tus hijos ya no es plano, es en tres D, ya no es monolítico, es dinámico, y así mientras tu creciste con Plaza Desamo o Barney, ellos miran Dora la Exploradora, o ¡i Carli! Dominan una cantidad de palabras que superan las que tu has acumulado en toda tu vida, y lo más importante comprenden conceptos que en tu vida te preocupaste por conocer, hablan de mundos que tú miraste en una estampita y que pegabas en el cuaderno de historia, ellos lo miran, ven a la gente de esos países, escuchan sus voces, e incluso hablan con ellos por cualquier chat.


Hoy tus hijos requieren de ti, que asumas el control y la guía, que los acompañes al futuro, que aceptes con humildad que hay que aprender juntos, crecer uno con el otro, y descubrir todas las posibilidades que la nueva era ofrece, imaginar escenarios y construirlos juntos, reconocer las nuevas profesiones y encaminarlos a ellas, porque tal vez aun no te lo hallan dicho pero ya comienzan a desaparecer decenas de carreras tradicionales de los principales centros de aprendizaje del mundo.

Hoy es el tiempo de volar con ellos al futuro, y de vivir con ellos la revolución del pensamiento y el aprendizaje.

viernes, 10 de junio de 2011

El futuro que nos alcanza

El mejor profeta del futuro es el pasado.

Lord Byron


Para comprender la gran aventura que están por vivir tus hijos es muy importante revisar un poco la historia, y reconocer a través de ella las grandes oportunidades que ahora tienen ellos de lograr una vida plena y prospera, similar a la de los países más desarrollados.


Es muy importante que puedas comprender que tu papel es fundamental, ya que eres el referente que le dará sentido a su desarrollo, tú eres con quien van a contrastar sus ideas, compartir sus anhelos y plantear sus proyectos. En el pasado la falta de eso limitó el desarrollo de muchas generaciones que quedaron atrapadas entre un mundo moderno y un mundo antiguo, causa que les impidió aprovechar las grandes oportunidades que la naciente segunda revolución industrial le ofrecía.

México no pudo saltar de su atraso a la modernidad porque no contaba con el material humano para hacerlo, y ese atraso pasó más por el desarrollo integral de las personas, que por el propio progreso material que se vivió en los inicios del siglo XX.

Para el año de 1900 México era un país eminentemente rural con el 70% de su población en el campo, el 72% era analfabeta, y se vivía una época de cambios y transformaciones. Porfirio Díaz declaraba “El pasado es el mejor espejo del provenir”.

México iniciaba el siglo con ferrocarriles, alumbrado público, la gran obra del drenaje profundo en la capital, petróleo, casas comerciales, y grandes fábricas en Guadalajara, Veracruz, Puebla, Monterrey y Ciudad de México, importantes puertos como Veracruz y Salina Cruz.

El país entraba de lleno a la segunda revolución industrial, había autos, caminos, e iniciaba la aviación en los campos de Balbuena, sin embargo, el pasado fue el mejor espejo del porvenir, un país analfabeta, ignorante del progreso y las letras, heredero de un siglo de guerras, sin legislaciones a favor de derechos sociales , no pudo con la carga.

México no tenía las bases que le permitieran hace frente a los nuevos tiempos, su población no estaba preparada, las nuevas generaciones por primera vez se encontraban de frente con la modernidad luego de siglos de atraso, nuevamente se intentó transformar a México sin considerar la realidad del pueblo.

Fueron años de improvisar, de sumar gente al mundo moderno demandante de mano de obra calificada. Se reaccionaba ante los cambios, pero el país estaba siendo arrastrado más que dirigido y las oportunidades se fueron perdiendo.

México creció apresuradamente lo que se demuestra en sus tasas de población:

  • 1900 13.6 millones de habitantes
  • 1910 15.6 millones
  • 1929 15.6 millones
  • 1950 25.8 millones
  • 1990 81.2 millones
  • 2000 97.5 millones
  • 2010 112 millones
  • 2020 seremos 130 millones de habitantes.

La modernidad y la disminución de la mortandad infantil generó aun más problemas, y entonces la pregunta fue ¿Cómo llevar a la modernidad a casi 16 millones de mexicanos en 1930? ¿Con que profesores? ¿Con qué recursos? Y lo más importante ¿Con qué experiencia?
¿Cuál era el camino entonces? La única instrucción que conoció México hasta se independencia fue la que proporcionaba la iglesia y la que daban los militares.

El pasado es el mejor espejo del porvenir…

En 1965 el 77% de los niños que ingresaban a la primaria no la terminaban, y en 1968 un informe de gobierno reconocía que el 97% de los jóvenes en México entre los 16 y 25 años no estaban preparados para participar en el desarrollo del país, y fue hasta 1990 que el 100% de los niños en edad escolar estaban matriculados.

Hace apenas 43 años México no se consideraba apto para su propio desarrollo, tu naciste probablemente 10 o 15 años más tarde, probablemente llegaste a tiempo a la tercera revolución industrial, pero sin recibir el legado de las otras dos, sin saber, sin comprender que algo faltaba para que tu desarrollo fuera pleno.

Estos saltos obligados por el avance del mundo, dieron como resultado la creación de millones de mexicanos que comenzaron a ser aptos para el mundo moderno, en el manejo de la técnica, en los conocimientos científicos;  en la capacidad de crear y reproducir con éxito todo tipo de profesiones y oficios que los mercados demandaban, pero que en el interior seguían siendo un fiel reflejo del mundo del cual provenían, sus costumbres, comportamientos y actitudes, no correspondían al refinamiento que por sus logros profesionales deberían haber alcanzado.

Esto ya lo advertía el Maestro Samuel Ramos en 1934 cuando decía que el mexicano tiene dos personalidades, una real y otra ficticia, “Como el sujeto carece de todo valor humano y es impotente para adquirirlo de hecho, se sirve de un ardid para ocultar sus sentimientos de menos valía” y “La falta de apoyo real que tiene la personalidad ficticia crea un sentimiento de desconfianza en si mismo”.

Esto lo remata con una frase tomada del propio mexicano, “El europeo – dice – tiene la ciencia, el arte, la técnica, etc.; etc.; aquí no tenemos nada de eso, pero… somos muy hombres”.


Aquellos mexicanos que estuvieron antes que tú no pudieron vislumbrar el futuro, pero ellos fueron la base necesaria para que hoy tenga México un nivel de alfabetización cercano al 98%, un gran avance, pero que aun no es suficiente porque falta agregar a esa preparación, todos los accesorios que la educación trae consigo, hace falta reposar esa mezcla acelerada de información y técnica, para que surja el amor por las artes, el refinamiento social, los formas elevadas de convivencia y la posibilidad de visionar el futuro que anhelas para las nuevas generaciones, para la de tus hijos y nietos.

Hoy tus hijos tienen en ti un referente en cuanto al valor del estudio y la importancia del conocimiento, cuentan con tu apoyo para acudir a una escuela, para acceder al conocimiento como jamás generación alguna lo tuvo, tú ya comprendes muchas cosas que los que caminaron antes que tú no comprendían, tienes otra noción del mundo, del progreso, de las leyes, de los derechos y de cientos de conceptos que en el mundo de tus abuelos eran impensables.

El mundo de tus hijos es más rápido que el tuyo, y a diferencia del que te heredaron, ellos tienen los referentes a la mano, no están solos, la información fluye, ante sus ojos surgen mundos, colores y los sonidos de voces distintas suenan en su lap top, lo que sucede en su mundo llega al instante, todo el conocimiento de la humanidad lo tienen a un click,  pueden manipular imágenes y sonidos, crear cosas y divertirse con sus amigos sin tener que salir de casa.

Dominan más conceptos e ideas que tú porque su mundo es más rico que el tuyo, sus intereses ya no son los tuyos, y técnicamente tu modelo de paternidad podría ser obsoleto, sin embargo tu mayor riqueza no radica en los conocimientos, ni en tu experiencia funcional, sino en la capacidad que tengas de ser un guía para ellos, de estar cerca aprendiendo, compartiendo, maravillándote con lo que viene para su futuro, reconociendo que su mundo es otro al tuyo, pero que a diferencia de tus padres y abuelos, tu ya tienes una base desde la cual impulsarlos, tu experiencia se vuelve fundamental por ser quien eres, su padre o madre, que entiende no sólo lo que hacen y cómo lo hacen, sino como todas esas cosas llevan algún lado.

Aprender con ellos significa que puedes anticipar el camino y aconsejarlos de una mejor manera, porque su mundo es nuevo, no existen referentes en la historia de una generación como la de ellos, este momento no se trata de una brecha generacional, sino de una nueva era en la historia, aun en los países desarrollados la velocidad con que todo se mueve parece tomar a los padres fuera de balance.


En México ese cambio es mayor, mientras tus hijos son jalados hacía el futuro, tu aun estás anclado a los viejos paradigmas que te formaron, con lo que estarías caminando en sentido opuesto a ellos.
Esa es la importancia de tu papel en el mundo de tus hijos, si tú rompes esos viejos modelos entonces estarás abriendo el espacio para el cambio que llevará a tus hijos a tener una futuro más prospero y pleno y aquella frase del Presidente Díaz tendría una connotación positiva “El pasado es el mejor espejo del porvenir” Tu eres el pasado, si tú logras ser el referente que tus hijos necesitan entonces el provenir será realmente prometedor.
      
En México ese cambio es mayor, mientras tus hijos son jalados hacía el futuro, tu aun estás anclado a los viejos paradigmas que te formaron, con lo que estarías caminando en sentido opuesto a ellos.
Esa es la importancia de tu papel en el mundo de tus hijos, si tú rompes esos viejos modelos entonces estarás abriendo el espacio para el cambio que llevará a tus hijos a tener una futuro más prospero y pleno y aquella frase del Presidente Díaz tendría una connotación positiva “El pasado es el mejor espejo del porvenir” Tu eres el pasado, si tú logras ser el referente que tus hijos necesitan entonces el provenir será realmente prometedor.



     

miércoles, 4 de mayo de 2011

Educar los Ojos A Través de las Palabras

La descomposición de toda sociedad comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fué fundada.
Montesquieu (1689-1755) Escritor y político francés. 

Mejorar las palabras para educar los ojos dice el poeta e intelectual Brasileño Rubem Alves, y cuanta razón tiene, ¿Cómo impactará esto en el mundo de tus hijos? a veces se ignora lo que puede hacer el maravilloso cerebro humano, busca afanosamente aquello para lo que fue programado,  entonces si tus hijos reciben amor, eso mismo ellos buscarán a lo largo de su vida, si ven éxito y oportunidades como ejemplo ellos aprenderán a buscar éxito y oportunidades.


Las palabras correctas dan los resultados correctos, buscar esas palabras que alienten, estimulen, harán que tu hijo busque un mundo para el que fue educado, será la clave de su desarrollo.

Esas palabras que educan los ojos, los enseñan a mirar en la dirección correcta, les evitan desviarse porque para eso fueron entregadas, el mundo de tus hijos no sólo es tecnología, sino también es el buen uso de la misma, el sentido que tendrá su aplicación, la ética de su trabajo, eso precisa ser bien reforzado en el corazón y la mente de tus hijos, y sirven para que sus ojos sólo busquen eso.


Es donde estará el futuro de tus pequeños campeones, en ese componente humano, las palabras que tus les entregues para que sus ojos busquen reconocerlas con la realidad, esas que tienen una profundidad, reflejan un mundo y su relación con la vida, esas palabras te corresponden como padre, porque eres el guía de ese pequeño que ahora corre por la vida sin saber que su mundo será maravillosamente tecnológico, y que esos abrazos, palabras, ejemplos, y todas aquellas maravillas que del mundo tú le puedas mostrar le marcarán como diferente, le harán tener una relación distinta en un mundo que aunque es emocionante podría parecernos también frío y mecánico.


Esté es el mundo que vivirán tus hijos, y que en tus manos está hacerlo mejor a través de mejorarlo con las palabras correctas, que hagan que los ojos de tu hijo miren un mundo mejor, miren lo bello y maravilloso de la naturaleza y busquen reproducirlo en el tiempo que ellos vivirán.

Super Learning.
El Mundo de tus Hijos

martes, 3 de mayo de 2011

La Mente del Mañana


“Una mente bien desarrollada, la pasión por aprender y la capacidad de poner a funcionar el conocimiento son las nuevas claves para el futuro”.

En un mundo tan tecnológico, donde las información fluye y crece cada día más, la pregunta es ¿Cuál es la oportunidad de tus hijos en un mundo tan cambiante?

La oportunidad está en lo que llamaría Sir Ken Robinson, en llevar a los chicos a su "elemento" descubrir aquello en que son mejores, donde ellos tienen la habilidad de ser sobresalientes, esto sucederá cuando tú puedas descubrir ese talento que tu hijo tiene.

Cada chico tiene sus particulares talentos, sólo es necesarios observarlos, unos son activos, brincan, saltan, su cuerpo habla de ese talento, otros juegan al Lego, con los rompecabezas, el mensaje está claro, otros cantan, otros sueñan, la realidad nos muestra que todos los niños tienen su propio camino, sólo esperan que papá y mamá lo noten, que los ayuden a desarrollarlo, la pasión nace del interés por hacer algo que les gusta, su cerebro se dirige con todo su potencial y las emociones juegan el papel de empujar al niño hacia el futuro.


Ya se termino el tiempo en que todos los niños eran trabajados como en fabrica, dentro del modelo de producción en serie, no todos los niños son iguales, no importa la edad, habrá unos más maduros para las ciencias, otros para la artes, otros para los oficios, el secreto está en descubrirlo y ayudarlos a desarrollarlos dentro de sus intereses, a su ritmo, a su tiempo, el potencial fluirá de forma increíble.

Tú papel es llevar a tus hijos al futuro, y las herramientas están dadas, la tecnología ayuda y mucho, el mundo cambia a una velocidad increíble, sin embargo el factor humano es el que determinará el éxito, y el desarrollo por talentos también les dará el potencial de ser personas con la mentalidad que exigirá el siglo XXI, de líderes, de creadores, de personas con una apertura hacía transformar su vida y entorno, que quedará reflejada desde muy temprana edad, fundamentado en la confianza, la fortaleza emocional y la certeza de ser los mejores en sus campos, en su elemento.

Super Learning
El Mundo de tus Hijos

lunes, 2 de mayo de 2011

Nokia 888 Design

La Velocidad del Cambio


La Velocidad del cambio


“El mundo en el que van a vivir nuestros hijos está cambiando cuatro veces más rápido que nuestras escuelas”.
Dr. William Daggett: Director del International Center for Leadership and Education,en su discurso a los administradores de la escuela de Colorado, 1992.

¿Qué tan rápido está cambiando el mundo de tus hijos? de una manera en que tu jamás soñaste, sino observa, la suma total del conocimiento de la humanidad se duplicó de la  época de Jesús  a 1750, luego de ahí a 1900; asimismo de 1900 a 1950, otra vez de 1950 a 1990 y, nuevamente, de 1990 a 2000. En este acortamiento del tiempo se ha duplicado por lo menos cada 4 años desde entonces, por lo que se estima que para el año 2020 el conocimiento se duplicará cada 73 días.

La primera vez tardó 1750 años, cuando tus abuelos cada 50, tus padres cada 40, tú cada 30, tus hijos cada 4 y tus nietos cada 73 días.

El mundo de tu hijo es 9 veces más veloz que el tuyo, y 16 más que el de sus abuelos, un chico de 9 años tiene a su disposición más información que su abuelo en toda vida.

¿Qué tan rápido? en los últimos 50 años se ha producido más información que en los últimos 500 y preguntas ¿Por qué mi hijo es tan inquieto? porque no sabe que hacer su cabeza con tanto, el domina más palabras que tú, más conceptos, para él, el mundo ya no es un mapa de papel como lo fue para ti, ni ve la historia universal en monografías, su mundo es dinámico, ya no es pasivo, él con click de ratón puede ver otros países, escuchar otras lenguas.

El no mira pasivo una televisión, participa en los juegos, el está ya adentro de la pantalla salvando obstáculos, corriendo y brincando.

¿Qué significa eso? que su mundo se está alejando del tuyo y se irá sin control  si carece de guía, pero el conductor de ese chico está metido en el trabajo, en largas jornadas de una actividad que técnicamente ya es obsoleta, Blackberry, Facebook, Linkedin, Internet, ya te están enviando un mensaje.

No puedes competir con él, su mundo es diferente al tuyo, el es literalmente arrastrado al futuro, tu labor es entender ese mundo y comprender sus ventajas, estar cerca de tu hijo y aprender juntos, nunca como ahora el valor de la comunicación humana es fundamental, no puedes evitar el mundo al que van tus hijos, pero si puedes comprender que aunque le modelo mental es otro, totalmente diferente al tuyo, los principios, la disciplina, el respeto, el amor y la honestidad seguirán siendo piezas insustituibles en su mundo.

Tienes que comprender que en su mundo las oportunidades son otras, distintas a las que había en el tuyo, decenas de carreras ya desaparecen ahora mismo en Boston o en New York, Derecho, Filosofía, Contaduría, entre otras, no serán más opciones por falta de salida laboral, ¿Qué sigue? seguir la ola, no resistirse, pero abrir los ojos ante las grandes oportunidades que vienen para ellos, hoy pueden ser lo que quieran, hay toda la información para guiarlos, ubica su talento y colócalo en su elemento para que los veas florecer.

No basta un buen colegio, tú tienes que acompañarlos en el viaje, aprender con ellos, y mostrarles lo mejor de ambos mundos, tienes que conocer todos los recursos que hay para un aprendizaje efectivo, las técnicas del súper aprendizaje, y ponerlas en sus manos.

Está es la generación del cambio, la primer gran revolución de la tecnología, más allá de la primera y segunda revolución industrial, está es democrática está para todos, accesible, dinámica y poderosa, sin embargo, sino te subes en ella tus hijos podrían quedar muy atrás en las oportunidades por alcanzar sus sueños.

Super Learning
La Revolución del Aprendizaje